Una librería en España imprime un libro en siete minutos


Una librería en España imprime un libro en siete minutos
En Sevilla, la ciudad más importante del sur de España, la librería Isla de Papel ha desarrollado una máquina, bautizada como «Dragona», que permite imprimir un libro que un cliente haya solicitad, en solo siete minutos.
"La «Dragona» responde al concepto de "justo a tiempo". Esta máquina no sirve para hacer una tirada de 2,000 ejemplares, pero permite imprimir un libro en unos minutos", explica Enrique Parrilla, director general de Lantia Publishing, la empresa propietaria de la impresora.
Lantia se alió el pasado año con Logista Libros, el mayor distribuidor independiente de España, para lanzar un sistema de impresión de libros bajo demanda que permitiera, incluso, editar un solo ejemplar de un título concreto pedido por un usuario en internet, acabando así con el concepto de libro agotado.
"Tenemos una planta de producción con seis máquinas que publican 3.000 libros al día", explica Parrilla. "Lo que te permite hacer microtiradas de dos o tres ejemplares", añade el director de producción de la empresa, Gabriel Losada. Siete minutos para imprimir una novela de 300 páginas, asegura, y que se reduce a cuatro minutos para un poemario de unas 80 páginas.
La idea se le ocurrió a Parrilla durante una visita a Nueva York hace seis años, en concreto, en un establecimiento de las librerías McNally Jackson, donde se encontró con una "Expresso Book Machine".
"Esa máquina parecía un engendro frankestiniano y se rompía cada dos por tres, me explicó una de las dependientas", señala Parrilla, pero "nos pusimos a buscar una herramienta similar y encontramos que la empresa Ricoh estaba desarrollando algo parecido".
Tras un año trabajando con esta compañía terminaron desarrollando la "Dragona", una máquina casi "hecha a medida y que tiene un único proveedor de piezas, lo que agiliza las posibles reparaciones", añade. Otro requisito irrenunciable era que la máquina la pudiera manipular alguien sin formación técnica. "La idea es que la pueda gestionar un librero". Además, este sistema ahorra espacio en la librería.
El proceso de fabricación del libro mediante la «Dragona» parte de dos documentos en PDF, uno para la tripa del libro y otro para la cubierta. El papel se puede elegir –blanco, ahuesado...– y los dos PDF se unen en un ejemplar mediante pegamento. Los formatos van desde 15x21 hasta 17x24 centímetros. Además, la máquina está conectada a internet, por lo que se puede pedir un libro desde casa y recogerlo después en la tienda.
La "Dragona" puede componer todo el proceso de fabricación de un libro, esto es, la impresión desde el PDF y posterior pegado de páginas en diez minutos si es el primer libro del día, pero una vez calentada, puede editar un ejemplar en seis o siete minutos.
El "cliente perfecto" para este tipo de libros, añade Parrilla, es el que busca libros universitarios, manuales jurídicos, de ciencia, libros especializados... pero también "libros de fondo. Para que sea rentable la máquina hay que imprimir 14 títulos al día, que incorpora un software que impide que se puedan hacer copias no autorizadas por la editorial.
Para Lantia, además, la «Dragona» es un posible vehículo de expansión de sus sellos editoriales por Latinoamérica, un territorio complicado para la distribución. "Queremos ofrecerlo como servicio a librerías. Por ejemplo, México es un país que ofrece muchos problemas de distribución, donde hay demanda de libro español, pero hay que mandarlos por barco, lo que te ahorras con este sistema".

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